martes, 21 de marzo de 2017

pollo al horno con miel, jengibre y naranjas

Esta receta fue un hallazgo. Y a pesar de que no comparto muchas recetas saladas, este pollo que hicimos para el reto de cocinar a la distancia de #rainydaybitescookbookclub de marzo, va a estar en mi recetario por mucho tiempo.


 Además de rico, es fácil! Siempre que hago pollo, lo hago en presas, o estofado, o pechuguitas... y la verdad es que es tan simple hacerlo entero! Y mucho menos esfuerzo.


Un poco de condimentos, asadera, y chau! Te olvidas! Y te vas a jugar con tu chiche nuevo = sobrino de 10 días.


A las 2 horas (incluye organización de la cocina), estás almorzando. Una maravilla.
La combinación de sabores de este pollo de Diana Henry, de su libro Simple, es maravillosa. Miel y jengibre en el pollo, naranjas en la guarnición.


Una guarnición para salir de la rutina y que a todos les va a gustar, por más rara que parezca.
Les recomiendo mucho esta receta, ideal para invitar a cenar.



viernes, 17 de marzo de 2017

helado de chocolate al agua

Casi casi que este año cumplo con verano=helado, invierno=pasta (para ésta todavía estoy a tiempo!).
Avance un pequeño paso en esa dirección, hice dos helados! Viva! Hurra!
Uno peor fotografiado que el otro. Qué difícil es sacarle fotos al helado! Como ponerlo, que no se derrita de más, que se vea lo que es... una misión imposible...



Pero esta receta esta tan pero tan buena, que a pesar de las fotos horribles, vale la pena publicarla.
Hace un par de años probé un helado de chocolate mexicano al agua, en una heladería tradicional de Punta del Este. Una delicia. Pero la señora, con su tonada italiana, nos advirtió que no era un sabor que hacían siempre, que era ocasional, y que no nos prometía que estuviese la próxima vez.


Nunca más me lo volví a cruzar, y eso que seguí yendo a Arlecchino sin dudarlo.
Pero en mi viejo libro de David Lebovitz, Room for Dessert, y un poco de google, terminé encontrando la manera ideal de volver a degustarlo.
Y justo tenía guardada una barra de chocolate 100%, para alguna ocasión especial. La ocasión especial es en realidad una receta especial... además de que no podía seguir guardándolo, y tampoco comerlo en una preparación común. Amo el chocolate amargo, pero 100% es incomible, imposible, indegustable...

jueves, 9 de marzo de 2017

pecan pie con chocolate amargo | delicia otoñal

Y así somos por naturaleza... Un día nos quejamos del calor... Apenas se esconde un cachito el sol, nos quejamos de q ya empieza el frío... y otra vez sale el sol, y nos quejamos del calor, y así durante 364 de los 365 días de año...


Pero toda queja tiene una buena excusa para comer... y el frío es la mejor.
Con este día gris y lluvioso, nada mejor que una merienda llena de nueces y chocolate.


El pecan pie no puede ser más rico por si solo, pero si a algo rico le agregamos un poco de un muy buen chocolate, delicia asegurada. El pecan pie con chocolate es una de las cosas más ricas (si te gustan las nueces y el chocolate) que hay.


Y esta versión es muy fácil!
Receta festiva de food52, ideal para el pre otoño, y no para el caluroso diciembre... por lo menos por estas latitudes...



viernes, 3 de marzo de 2017

london fog | una torta de chocolate bien diferente

Una torta más de chocolate por acá. Esto ya suena a repetición, no?
Pero no se dejen engañar por las apariencias. Esta torta de chocolate es diferente a todas las demás.


Así como la torta de chocolate y guinness es diferente a su manera, esta también lo es.
Una torta super chocolatosa y oscura, infusionada con té (porque no me gusta el café, y eso llevaba la receta), más una crema de manteca suave, también de té.


Y no cualquier té. El té inglés por excelencia, el Earl Grey. La intensidad del té negro, más el chocolate, más los aromas propios del Earl Grey (bergamota, muy característico), hacen de ésta una torta única.


Lleva muchos pasos, pero cada uno lo vale. Por eso les aseguro que no es una torta de chocolate más.
Acá todo combina perfectamente. La crema de manteca en base a merengue suizo, hace una crema de manteca absolutamente comible por mí (no me gusta ni un poquito!). Además de que no es una simple crema, es de Earl Grey! Nunca podría estar mal.


El caramelo salado, último detalle absolutamente indispensable para amalgamar todo el conjunto.
Definitivamente, una torta para tomarse con calma, pero no por ello privarnos de hacerla!


La mía se rompió, me costó mucho rellenarla y armarla, el caramelo quedó muy líquido, todo por hacerlo a las apuradas, pero con las velitas encima, y después del primer corte, nadie más que yo pareció notar las imperfecciones... Sólo sobresalió su diferente sabor...